Revisá si te pasa alguna de estas:
- Querés crecer pero la operación no te da más: si duplicás ventas, duplicás el caos.
- Perdés oportunidades porque no tenés seguimiento: consultas sin responder, clientes que se caen, pedidos sin cerrar.
- Todo depende de vos (o de una persona clave): si falta alguien, se frena todo.
- Los datos están dispersos: Excel acá, WhatsApp allá, anotaciones en papel. No sabés qué está pasando en tiempo real.
- Cada venta/pedido es manual: confirmás a mano, actualizás stock a mano, avisás al cliente a mano.
Resultado: tu negocio está atado a tu tiempo personal. Para crecer, tendrías que contratar más gente. Pero como no tenés procesos claros, no sabés qué delegar ni cómo entrenar. El crecimiento se frena o se vuelve caótico.

