Redes y página web: cómo trabajar juntas para atraer, explicar y convertir
Las redes generan atención. La web genera confianza y acción. Si hoy sentís que “metés contenido” pero no llega el resultado, probablemente no sea falta de esfuerzo… sino falta de sistema.
Si tu negocio vive en redes, no estás solo: hoy son la puerta de entrada más común. El problema aparece cuando todo queda ahí: posteos que se pierden, mensajes que se mezclan, consultas repetidas y ventas que “no terminan de cerrar”.
La clave es entender roles: 1) Las redes son la vidriera Sirven para:
- Llegar a gente nueva (descubrimiento).
- Mostrar el día a día (humanidad + cercanía).
- Generar conversación (DM, comentarios, WhatsApp).
Pero tienen límites:
- El contenido es efímero.
- La info queda desordenada.
- No controlás el “territorio” (cambios de algoritmo, alcance, etc.).
2) La web es la tienda (y tu base) Sirve para:
- Ordenar servicios y guiar a la decisión.
- Explicar con profundidad (sin que te lo pregunten 20 veces).
- Convertir con formularios, botones claros y medición (analytics).
Y lo mejor: tu web no reemplaza a las redes… las potencia.
3) El sistema simple: “atraer → confiar → actuar” Un flujo típico que funciona:
- Redes: contenido útil + prueba social (antes/después, casos, reseñas).
- Link a web: “Te dejo el detalle acá”.
- Web: página con propuesta clara + ejemplos + CTA.
- Acción: contacto / consulta / agendar.
4) Checklist express para ordenarlo hoy
- ¿Tu bio/link lleva a una página pensada para convertir (no solo “inicio”)?
- ¿Hay una página por servicio (y no un bloque genérico)?
- ¿Hay ejemplos, proceso y “qué incluye”?
- ¿Está claro el próximo paso (CTA único)?
- ¿Tu ficha de Google Maps enlaza a tu web?
Si marcaste 2 o más “no”, no es drama: es oportunidad. El cambio más rentable casi siempre es pasar de publicar por publicar a publicar con destino.
